Drain you – by fernandoj

Entradas clasificadas como ‘In Limbo’

¿Es mejor lo ya establecido por el simple hecho de estar ya establecido?

Febrero 9, 2008 · Dejar un comentario

Pues resulta que el otro día, leí una de esas historietas tan curiosas que circulan por la red con motivo de esta discusión de por qué la mayoría de los ciclistas prescindíamos de los tapones en las válvulas de las ruedas, tildando no menos que de globeros a aquellos que los ponen (yo no, que conste ).

Fijáos en el tapón naranja de la rueda, puesto indica “globero a bordo” o por lo menos es lo que piensan muchos carreteros . En este caso el nivel globero es doble porque lleva también la arandela que viene en la mayoría de las cámaras

La parábola trataba de la aparición de nuevos paradigmas y su reproducción en el tiempo, jajaja, esto es demasiado pedante , vamos a dejarlo en la creación nuevas costumbres (quitar los tapones) y lo ridículo que resulta pasado un tiempo su justificación (el porqué sigo sin ellos).

Ahí va “el cuento de los monos y los plátanos”:

Un grupo de científicos encerró a cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de plátanos.

Cuando uno de los monos subía la escalera para agarrar los plátanos los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que se quedaban en el suelo.

Pasado algún tiempo, los monos aprendieron la relación entre la escalera y el agua, de modo que cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo molían a palos .

Después de haberse repetido varias veces la experiencia, ningún mono osaba subir la escalera, a pesar de la tentación de los plátanos.

Entonces, los científicos sustituyeron a uno de los monos por otro nuevo.

Lo primero que hizo el mono novato nada más ver los plátanos fue subir la escalera. Los otros, rápidamente, le bajaron y le pegaron antes de que saliera el agua fría sobre ellos.

Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo nunca más subió por la escalera.

Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió lo mismo con el que entró en su lugar.

Curiosamente, el primer sustituido participó con especial entusiasmo en la paliza al nuevo .

Un tercero fue cambiado, y se repitió el suceso.

El cuarto, y finalmente el quinto de los monos originales fueron sustituidos también por otros nuevos.

Los científicos se quedaron con un grupo de cinco monos que, a pesar de no haber recibido nunca una ducha de agua fría, continuaban golpeando a aquél que intentaba llegar hasta los plátanos .

Si fuera posible preguntar a alguno de ellos por qué pegaban con tanto ímpetu al que subía a por los plátanos, con certeza ésta sería la respuesta: «No lo sé. Aquí, las cosas siempre se han hecho así» .

Entonces me pregunto (y ahora no tiene nada que ver con bicis)

¿es mejor lo ya establecido por el simple hecho de estar ya establecido?

PD. Monkey see, monkey do … (Stay Away – Nevermind, Nirvana)

Categorías: In Limbo
Etiquetado: , , , , , , , , , , ,

Enviar paquete/carta por Correos

Octubre 30, 2007 · 2 comentarios

No sé si meter esto en humor o qué, pero resulta que ayer voy a Correos a entregar un paquete con destino a Valencia (un juego de platos XT que me sobraba) y casi me marcho de vuelta a casa al ver lo mala y cochambrosa que es la oficina de Huelva en la calle José Fariñas, a años luz de la que uso en Sevilla por la Macarena, muy moderna y con mejor atención (la del mostrador está cañón ).

Os cuento.

Había un chaval dos puestos delante mía con un paquete muy bien precintado y con apenas unos logos azules, nada llamativos, sobreimpresos en el cartón de la caja, lo habitual. Pues nada, le toca su turno y el tío de la ventanilla poco menos que le obliga a que lo envuelva con un pack que ofrece Correos “envoltorio de papel + cinta de plático marrón”. Sin rechistar, pero jodío, lo envuelve (más de 5 minutos). Mientras tanto, la mujer mayor que iba delante mía, y que lleva esperando conmigo casi media hora, saca una caja de zapatos con un teléfono dentro . Comentemos la jugada:

- Hola yo venía sólo a preguntar qué necesito para mandar esto a Barcelona

Increíble, la mujer llevaba esperando un rato sólo para preguntar cómo se hace un envío. Le contesta amablemente el de Correos:

- Pues, mejor saque el teléfono de la caja esa y métalo en un sobre.

La anciana:

- ¿Qué sobre?

El de Correos:

- Tome este mismo, y si quiere meta el teléfono en la caja y luego todo en el sobre.

La anciana:

- Ah!!! bien, ¿esto es todo?… bueno pues mañana vengo y lo envío.

El de Correos:

- Señora, que el sobre vale 1.2€.

La anciana:

– Uh!! qué caro!!! y yo que pensaba que lo dábais…

La señora lo paga (vaya clavada pienso yo, esto a mí no me pasa). Termina por irse, y me toca el turno porque el chaval que me precedía sigue envolviendo la caja.

Un poco crecidito, más que nada porque conozco el procedimiento, le digo al de la ventanilla que mi sobre (pesaba 178gr) lo mande como Carta convencional. Me dice que sí ya que ocupa poco, pero al verlo no le gusta su aspecto exterior. Está recauchutado de haber sido enviado ya varias veces a lo largo del mundo, con una etiqueta de un envío anterior que el “dictador de ventanilla” no tolera. Me lo hecha para atrás y me ofrece un sobre de esos verdes. Que conste que el sobre que llevé por una cara está perfecto y por la otra sólo era una etiqueta “sin maldad y medio tapada” de un envío anterior. Toreado cual vaquilla, cojo el sobre “verde” para rellenarlo y le digo al chaval que acababa de envolver su paquete

- Eh, ¡cómo clavan estos de Correos!

Se ríe y se sigue infomando de las tarifas. Después de un rato de escuchar las que le cantaba el ventanillero (se las sabe de memoria el tío); envío urgente, certificado, normal… al final el chaval hace lo que todos… coge el más barato… las tarifas se disparan si quieres uno urgente, certificado o a contrarrembolso (sin mencionar si quieres declarar el valor del paquete). Paga sus 8 y pico euros y se larga.

Me toca a mí, entrego el sobre y me cobra más de un euro por él…bufff!! me acaba de quitar las ganas de mandarlo certificado, ¡ostias y yo que creía que no me iba a timar!

Llego a casa más de media hora después y me digo que no merece la pena. Mejor pagas 10€-15€ a una compañía y que venga ésta a recogerlo a casa sin trabas ni colas, ni pérdidas de tiempo ni de envío.

Correos funciona mal, pierde paquetes y cartas con frecuencia y la atención al cliente deja mucho que desear.

Espero que mi carta llegue bien a Valencia, más que nada porque no la certifiqué (cometí un error que no se volverá a repetir).

Categorías: In Limbo
Etiquetado: ,