Versión en directo de “Where is my mind”, año 1988
With your feet in the air and your head on the ground
Try this trick and spin it, yeah
Your head will collapse
But there’s nothing in it
And you’ll ask yourself
Where is my mind [3x]
Way out in the water
See it swimmin’
I was swimmin’ in the Caribbean
Animals were hiding behind the rocks
Except the little fish
But they told me, he swears
Tryin’ to talk to me, coy koi.
Where is my mind [3x]
Way out in the water
See it swimmin’ ?
With your feet in the air and your head on the ground
Try this trick and spin it, yeah
Your head will collapse
If there’s nothing in it
And you’ll ask yourself
Where is my mind [3x]
Oh
With your feet in the air and your head on the ground
Oh
Try this trick and spin it, yeah
Oh
Oh
Qué pedazo de día nos regaló ayer la sierra de Huelva. Una temperatura muy buena y poco viento han ayudado a mejorar los tiempos. Encontrar días mejores para hacer “marca” va a ser difícil, además que la subida no estaba en tan mal estado como el año anterior.
Este año la participación ha estado flojilla por culpa de los cambios de fecha, sólo 70 corredores (el pasado 93).
Y la organización de la prueba, muy bien, no sé de dónde sacan fuerzas para mejorar. Este año las inscripciones por internet han estado muy curradas, buena pitanza y un montón de pequeños detalles que hacen de esta prueba algo especial.
En lo personal me voy muy contento, volví a subir con BTT en vez de bici de carretera mejorando mi tiempo en 6 minutos y medio gracias al buen día que hacía y a que la bici pesa 2 kilitos menos. Aun así la forma que arrastro es más o menos la misma que la del año pasado a estas alturas. Para el año que viene habrá que tunear la bici un poco montando slicks y quizás horquilla rígida porque la que usé ayer está tal y como la llevo cuando salgo al campo, pero sobre todo: entrenar
Aquí tenéis info de San Cristóbal, la subida más dura de Huelva, 9.5kms, falta por dibujar el primer sube-baja que es de 1 km aprox.
Segundo maratón del año, 77 kms y 500 m de desnivel de pistas anchas para rodar y rodar, justo lo que menos me gusta de este deporte, para esto prefiero la bici de carretera. La única zona distinta era un arenal de cojones del que salías con las patas calentitas.
Al final asqueado de tanto viento en contra y del dolor en el brazo izquierdo decidí tomármelo con calma.